Xilografía de comuq
lápiz sobre papel
mz. de 2026
x
imagen propiedad del autor
caballo,
reminiscencia antigua en la memoria de un artista de hoy
quien se atreve a decir que no es el autor
de antiquísimas pinturas o arte mueble
juegos del tiempo...
Xilografía de comuq
lápiz sobre papel
mz. de 2026
x
imagen propiedad del autor
caballo,
reminiscencia antigua en la memoria de un artista de hoy
quien se atreve a decir que no es el autor
de antiquísimas pinturas o arte mueble
juegos del tiempo...
La fotografía se tomó para ilustrar un documental sobre la pesca furtiva que desgraciadamente
se perdió. Muestra un figurante con dos dedos amputados por el mordisco de una trucha-piraña.
El texto refleja el pensamiento de una persona común, sin que por ello esta opinión sea más a-
certada que otras.
Esta es una entrada de eeclach
Desde la antigüedad hasta tiempos no tan lejanos, la gente de la montaña cazó y pescó como
medio de ayuda a la supervivencia, (y en los últimos tiempos sobremanera en momentos difíci-
les como las postguerras o desastres económicos).
Una vez superados esos baches en los que a menudo dichas actividades se realizaban en contra
de las leyes (cuando se crearon, y que daban los derechos para ejercerlas a las clases dominantes
que poseían o alquilaban los cotos), éstas no cesaron. Con el tiempo, aquellas gentes continuaron
cazando y pescando aún sin necesitarlo. Ahora hay licencias que permiten la pesca a personas de
todo tipo, clase o condición, quedando la actividad de la caza en manos de gente con un mayor
poder adquisitivo aunque no tan marcado como en épocas anteriores.
De todos modos la caza y la pesca fraudulentas continúan como una herencia de otros tiempos
o como acicate para personas que cruzan la raya para sentir una mayor emoción, o aquellas envi-
ciadas poco a poco através de la misma actividad.
Tanto entre los legales como entre los furtivos:
hay quien sin abusar todavía caza o pesca para llevar las piezas al plato y hay quien usa para ello
métodos que no destruyen, castigan o dañan el entorno. Estos se contentan con poco.
Y hay quien mata para defender su tierra o hacienda del destrozo que ocasionan los animales. Pero
por desgracia hay muchos cazadores y pescadores (legales o no) que van a hacer carne matando
cuanto pueden, lograr los trofeos sin importar lo que ocurre con la carne o si el animal es un buen
reproductor, o simplemente por abatir una pieza de forma fraudulenta;
También quien continúa cazando o pescando ilegalmente por dinero o por placer, no por necesidad.
Lo peor viene cuando se usan métodos que dañan el medio, y además se llevan animales que no dan
la talla por ser ``más sabrosos´´ o llegan a introducirse especies exóticas que trastornan el equili-
brio anterior.
Por supuesto hay quien actúa con cierta ética (furtivo o no), cazadores y pescadores honrados
que miran por que futuras generaciones puedan disfrutar de estos ejercicios sin destruir el medio.
Sobre sociedades y repoblaciones opino ``personalmente´´ que lo mejor sería dejar que el equilibrio
se mantuviera de forma natural. Que éstas no hicieran falta , para lo cual habría que ejercer menos
presión sobre los ríos y aguantarse con menos capturas y respetar en lo posible normas que se crea-
ran en este sentido y no en el del negocio de las licencias y los artículos de pesca (o caza). Dentro de
lo malo, quizá sacrificar una zona o dos para las repoblaciones pero sin robar alevines o crías de zo-
nas naturales cada temporada.
una entrada de
letras de tom fabucu
agosto de 2021
Soy aprendiz de pescador de río. Antes pescaba en la mar cuando podía pasar unos días
seguidos allá. Supongo que no coincido con el tipo de pescador al uso. Me gusta tanto
el río como la mar pero éste lo tengo a pie de casa y non preciso de desplazarme en ve-
hículo para salir a dar una vuelta. Mi territorio de pesca llega hasta donde mis pies o mi
bicicleta me llevan.
Es una manera de adentrarse en los ríos y conocerlos mucho más al detalle; sus pozos, rabi-
ones, estancos, foces, plantas, árboles y animales, además de otros pescadores que me acon-
sejan (la mayoría ya jubilados).
Hay muchos tipos de pescador a los que quiero contar todo ésto sólo porque hay otra mane-
ra de entender el río y la pesca. No me tengo por ecologista (palabra denostada como tantas
por el mal uso y malos o tergiversados procederes). De las conversaciones y tertulias con
los pescadores y otras gentes en referencia a los ríos, he sacado mis teorías y aquí las ex-
preso:
Vivo en el campo y me gusta vivir aquí, donde se lleva una existencia más solitaria pero también
más desconectada de las modernidades y el barullo. Lo que saco del río ni lo guardo ni lo vendo,
ni lo regalo, lo preparo al día siguiente y me lo como, disfrutando con ello. En cuanto pesco una
trucha grande o dos decentes recojo la caña y abandono el lugar. No necesito más y desde luego
devuelvo las truchas pequeñas al agua aunque no pesco muchas pues pongo un anzuelo grande
para ellas. La gente me critica por ello pues recuerdan los tiempos de necesidad y en los que
abundaban las truchas y entonces todo se comía y nada se soltaba y ahora que se vive mejor la
disculpa para no hacerlo es que son más sabrosas las pequeñas, como ocurre con la sardina.
El río y el mar crean vicio, como la caza,
y cuantas veces han sido tema de disputa en las parejas o familias por el tiempo que se dedica a
ellas. Pero a algunas personas nos tiran estas actividades ancestrales una vez reencontrados con
la vida natural perdida. Procuro que ésto no me ocurra a pesar de que estar enganchado al aire libre.
Ahora hay menos peces debido a la presión ejercida sobre ellos de muchos modos ignorados o
conocidos (contaminación, envenenamientos, sacas, exceso de capturas, cambios en los ríos,...);
pero la emoción es mayor pues se alarga el tiempo entre las picadas y si no las hay, se disfruta del
paseo.
entrada de eeclach
fotos de jh. wt.
abril de 20121
Sierra de Guadarrama
por un lugar de la Sierra, de cuyo nombre sí quiero acordarme...
rondaba un hidalgo largo como el narbasu (caña de maiz)
vara en mano, olvidado de polainas y sin galgo corredor
cuyo escudero lograra cambiar el pollino por jaca Perla...
ya caballeros los dos...
y al final, merodeando en su última aventura, por la sierra castellana
toparon ambos con aquella posada o venta, perdida bajo el cielo diáfano
donde por más que buscaban, no encontraron ni ama, ni sirvienta
ni pozo donde velar las armas aquella noche estrellada y fresca
aunque no lejos dieron con el arroyo Madrones en cuya verde vega
pudieron los animales disfrutar del tierno pasto y el agua cristalina
mientras ellos se preguntaban si aquellos altísimos blancos molinos
que cresteaban la cordillera en lontananza, hacia poniente, no serían
los famosos gigantes de los que habían oido hablar a cierto mago.
una entrada de eeclach artemix
pie de Sierra de Guadarrama
fotos de caballescu f.
primavera-verano 2020
escritos de tom fabucu
fotos propiedad del autor
(azul cosechado de las flores ya marchitas que caen de las vivoreras).
belleza sola de lo marchito
alfombra de cielo crepuscular
o día claro de la montaña
derramado en las praderas, cosechado
flor a flor en la mano
celosa de la brisa ladrona...
(tom fabucu)
azul que llenas , flor a flor marchita, de papel
el bolso de mi camisa
con tu canción de verano y primavera
y pintas de alegría, en tu caja
las horas frías del invierno, recordando cielos
de camperas floridas
... (tom fabucu)
fotos de Gachupin.C. y cab. f.
prepirineo
oct. - nov. de 2020
fotos propiedad de los autores
confinamiento o la vida de siempre en la montaña
sin comodidades ni grandes eventos y distracciones...
con sus montes y soledades pero también con su libertad.
con lo básico no hace falta más en una temporada, y menos si estás acostumbrado...
sin gente en las cecanías y con tiempo para subsistir y crear...
(alguien anda fuera con la motosierra y la leña, de ahí los cascos)
y la naturaleza dándote algún regalu...